Rompiste con las bases de la relación. Está bien, exageré al reaccionar como lo hice cuando me comentaste de tu situación con otra chica. Lo pensé en frío y tenías razón, no debía reaccionar así. Acepté que eso era parte de este tipo de relación que tenemos y seguí adelante. Después, a los pocos días, estoy con otro. Me hacés un planteo de que soy cualquiera, que no daba, que esa no soy yo. Yo me pregunto, ¿qué carajo te molesta a vos? Si los dos somos libres de hacer lo que tengamos ganas con nuestras vidas. No entiendo porqué me tengo que comer un planteo de tu parte. Encima, vas a plantearle a mis amigas que yo soy cualquiera por haber estado con otro. ¿Que carajo te molesta a vos?
Después dejaste de venir a casa. Seguimos hablando, como siempre. Pero yo notaba un tono ortiva en tus comentarios. Ya no era todo lo mismo. ¿Por qué? ¿Por qué de golpe está todo así, tenso?
Otro punto que me molesta muchísimo, es que para tus amigos soy simplemente una putita más que llamás cuando se te canta el orto y siempre va a estar disponible para vos. No. No es así. No soy tu putita de los viernes. No soy alguien a quien le escribís una vez cada tanto para que te de un poco de sexo. Soy como una amiga más. Hablamos todos los días. No tenés el mínimo derecho de tratarme como si fuera una más, sin importancia. Es una relación en la cual estamos los dos en la misma situación. Ni yo soy tu putita, ni vos sos mi pillo.
Me está matando no saber que pasa con vos, porque de golpe está todo tenso, o vos estás ortiva, o dejaste de venir a casa. Por qué ya no puedo cagarme de risa como antes con vos.
Me hace tan mal no poder hablar tranquilamente con vos, como amigos que somos. Me pone tan mal que a veces me trates como el orto sin razón alguna. No creo haber hecho nada malo para merecer este trato.
No hay comentarios:
Publicar un comentario